La política francocolombiana Ingrid Betancourt volvió a ver la libertad hoy luego de seis años de permanecer en cautiverio a manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) y de convertirse a costa de su salud física y mental en el símbolo del secuestro en el país cafetero. La mujer de 47 años fue liberada junto a 14 rehenes según anunció el ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos. Betancourt, nació el 25 de diciembre de 1961 en Bogotá, donde se educó bajo la tutela de sus padres, el fallecido ex ministro de Educación, Gabriel Betancourt y la ex miss Yolanda Pulecio. Siguiendo el ejemplo de su padre, decidió estudiar Ciencias Políticas en Francia. Allí conoció a su primer marido, el diplomático francés Fabrice Delloye con quien contrajo nupcias en 1981 y tuvo dos hijos, Melanie y Lorenzo, pero se separó en 1990. La ex candidata presidencial siempre demostró ser una mujer aguerrida, durante la década de 1990 le declaró la guerra al entonces presidente Ernesto Sampe por recibir dinero del narcotráfico para su campaña presidencial. Luego publicó el libro "La Rabia del Corazón" en el cual relató los hechos del escándalo que envolvió a Samper, esto le ganó un gran reconocimiento, por lo que fue la senadora que obtuvo la más alta votación, pues más de 150 mil la respaldaron. Posteriormente, dejó el Senado para postular a la presidencia por el partido Verde Oxígeno, sin embargo, su carrera hacia el Ejecutivo se vio interrumpida al ser reptada por guerrilleros. La ex candidata fue secuestrada en febrero del 2002, cuando se movilizaba entre la ciudad de Florencia y la población de San Vicente del Caguán (sur), tres días antes que el entonces presidente de Colombia, Andrés Pastrana rompiera contactos con las FARC. Betancourt viajó por tierra para solidarizarse con el pueblo de San Vicente, a cual había prometido acompañar en cualquier circunstancia.. En el camino dos oficiales del Ejército le advirtieron sobre la presencia de guerrilleros en la zona, pero la mujer decidió seguir un trayecto acompañada de su jefa de debate, Clara Rojas, con quien fue secuestrada. Desde el cautiverio, Betancourt se referiría así a las afirmaciones que la señalaban como responsable de su secuestro: "Se le ha dicho a la opinión pública que fuimos irresponsables, que fuimos imprudentes y que por lo tanto somos culpables de estar aquí secuestradas. Eso es mucha crueldad o mucha ignorancia. Añadir a lo que hemos vivido ese tipo de comentarios", refirió en un video difundido el 2003. El drama de Betancourt la empujo a querer huir en diversas oportunidades. Tal vez uno de los momentos más impactantes fue enterarse de la muerte de su padre y mentor pocos acontecida días después de haber sido secuestrada, aunque su familia prefirió revelarle la trágica noticia un año después. Los continuos intentos de escape de Betancourt provocó que los guerrilleros decidieran ponerle una cadena al cuello a pesar de que ella trató de impedirlo. Las últimas pruebas de que se encontraba con vida fueron dadas en noviembre del 2007, días después de haber finalizado la gestión del presidente venezolano, Hugo Chávez, y la congresista colombiana Piedad Córdoba para lograr un acuerdo humanitario. El gobierno de Colombia informó que se incautado pruebas de la supervivencia de Betancourt a milicias de las FARC. En dichas pruebas se podía apreciar a Íngrid demacrada y cabizbaja, además se encontraba una carta dirigida a su madre, filtrada irregularmente a los medios. En la misiva relató su cautiverio, su pérdida de las ganas de seguir adelante, y los agradecimientos y consejos enviados a amigos y familiares. Betancourt espero varios meses de gestiones entre el gobierno francés, colombiano y las FARC por lograr un acuerdo, sin buenos resultados. Hoy una operación de rescate logró sacarla del cautiverio y reencontrarse con su familia, pero sin recuperar los años perdidos. |