Al aficionado que dijo a Efe con una amplia sonrisa que su plan es "encuadrar y colgar" en su casa la firma de Prowse y al resto de público le daba igual no conocer a Prowse, ni que vistiera de paisano, ni que Harrison Ford-Han Solo no estuviera en la convención. De hecho, las colas no eran más largas en la mesa donde firmaba Mark Hamill, el actor que hace decenas de años y kilos interpretó a Luke Skywalker, que en la de Anthony Daniels, un actor que extrañamente guarda un parecido razonable con su personaje, C3PO. Las caras conocidas no emocionan a los aficionados de Star Wars, los emociona la fuerza. Y para eso hay que pagar. Quien quiso un autógrafo de Hamill tuvo que pagar 20.000 yenes (187 dólares). Eso sí, sólo 3.500 yenes (32 dólares) por la de Peter Mayhew, el gigantón que se puso el traje de Chewbacca en las películas. -EFE- |