Por Lupe Maestre Todas las personas necesitamos de una creencia o un símbolo de nosotros mismos que describa o al menos nos represente en aspectos esenciales de nosotros mismo. Este simbolismo es el Yo o el Ego y este aspecto de nosotros mismos cumplen varias funciones. Primero que nada debemos entender que este yo – ego nace de la necesidad de poder negociar entre los deseos e impulsos del niño y la realidad exterior que no puede satisfacerlos. De alguna manera este yo es una especia de negociador entre el "adentro y el afuera". Este yo, o este ego tiene una parte de la que somos concientes y una parte que se mantiene fuera de la conciencia. Sobre este yo recaen una serie de imagines, de conceptos y auto conceptos que lo van formando o deformando. Es así que encontramos personas que tienen un ego alterado y muchas veces deformado, creando verdaderas "falsas" identidades que no lo único que hacen es esconder un profundo sentimiento de minusvalía. El Ego enfermo es un ego que tiende a creerse superior, y tomar al resto de personas como simples objetos a ser usados para los deseos propios. Así mismo estas personas egocéntricas o narcisistas son incapaces de reconocer un valor que no sea utilitario o comercial a las demás personas como un de defensa sobre su propia insignificancia. Estas personas egocéntricas o narcisitos presentan estas características: -Son personas que se creen muy importantes y se consideran que están por encima de cualquier otra persona. -Tienen un gran vacío por lo que necesitan constantemente sentirse aprobados y respetados y sobre todo admirados invirtiendo gran cantidad de tiempo mental para lograrlo. Les gusta ser el centro de atención y conversación. -No son capaces de ponerse en el lugar del otro y reconocer que la otra persona tiene sentimientos y afectos diferentes a los de él pero tan valiosos como los suyos. -Cuando tienen una relación creen que deben ser amados pero ellos no deben hacer ningún esfuerzo para construir una pareja. Muchos ven a los demás de forma negativa y pesimista. Quiere ser el centro de la vida de su pareja, no por un tema de amor, sino para sentir que tienen el poder sobre alguien. - Han creado una imagen falseada y sobrevalorada de ellos mismos y suelen sentirse capaces de resolver todo y no aceptan la posibilidad de ser vulnerables y pedir ayuda. Eso los aterra. - Uno de los sentimientos que mas tiene es la envidia y a través de la proyección creen que los otros son envidiosos también. - Son personas con una sensibilidad a la crítica extrema, casi paranoica y se ofenden por todo esperando que el resto de personas adivinen como ellos quieren ser tratados, mirados, atendidos. Cuando esto no se da se frustran y pueden ser violentos y déspotas. - Ellos son capaces de manipular y mentir con tal de satisfacer sus deseos, lo que los hace personas que falsean sus afectos y su capacidad de confianza. - Pueden llegar a tener ideas de grandeza, o fantasías de superioridad que n algunos casos llegan a ser delirantes, y esto no solo con el éxito profesional sino a nivel de pareja. - Son personas que están convencidos que son los mejores en lo que hacen aunque esto no sea cierto. Siempre se buscan irradiar una imagen de superioridad y seguridad que en el fondo es muy vulnerable y que dependen de toda una pararafernalia para sentir que pueden ser alguien y sostener esta falsa imagen.. |