Centro de rehabilitación siniestrado fue clausurado dos veces, informan

Sábado, 28 de Enero 2012  |  6:30 pm

  • Quienes recién ingresaban eran sometidos a dietas de solo pan y agua, a modo de penitencia para enmendar el ´error´ , testimonió un exinterno.

Así lo manifestó a RPP Noticias el director del hospital municipal de San Juan de Lurigancho, Dr. Juan Yupuy, quien dijo además que este lugar carecía de condiciones mínimas para operar.

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El centro de rehabilitación “Cristo es amor”, en donde un incendió cobró la vida de 26 personas, había sido clausurado hasta en dos ocasiones, informaron fuentes de la municipalidad de San Juan de Lurigancho.

La medida se aplicó debido a que dicho recinto, ubicado en la primera cuadra de la avenida Próceres de la Independencia, carecía de las condiciones mínimas y del espacio suficiente para operar como albergue. Llegaba a internar a unos 80 pacientes.

Según Juan Yupuy, director ejecutivo del hospital municipal de San Juan de Lurigancho, el centro de rehabilitación tenía a sus albergados en condiciones de hacinamiento y encerrados con rejas y candados, lo que representaba un gran riesgo para su seguridad, mencionó en RPP Noticias.

Detalló que al registrarse el siniestro, personal de ese nosocomio pudo rescatar del fuego a unas ocho personas, quienes evidenciaron síntomas de asfixia y hasta presentaron vómitos producto de la inhalación de humo.

Por su parte, una de las testigos del hecho, identificada como Leny Vásquez, informó que su hijo Francis Soria estuvo albergado hasta diciembre del año pasado en ese recinto para adictos, y pudo constatar la falta de espacio en la infraestructura del referido centro.

Además, indicó que ese albergue de rehabilitación carecía de psicólogos y terapeutas, pese a que cobraba S/. 40.00 mensuales por sus servicios.

De acuerdo con el testimonio de Marco Gómez Álvarez (33), otro exresidente de ese centro, los internos que recién ingresaban eran sometidos a dietas de solo pan y agua, a modo de penitencia para enmendar el “error” de haber caído en adicción.

Indicó que este albergue es dirigido por el hermano Raúl García Albornoz, quien integra una congregación cristiana.

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