(RPP) "Nuestro pronóstico global, en todos los casos, evidentemente no es de absolución", expresó César Nakasaki, abogado del ex presidente Alberto Fujimori. Aseguró que en los casos seguidos a su patrocinado "se reconocerá pena donde corresponde responsabilidad y se luchará inocencia en donde corresponda". Por ejemplo, dijo, en el caso de la matanza de La Cantuta, no existen pruebas de cargo para demostrar la acusación que responsabiliza a Fujimori Fujimori como quien dio la orden de matar nueve alumnos y un profesor. Incluso –señaló- los integrantes del grupo paramilitar Colina, testigos en el juicio oral a Fujimori, precisan que estas muertes responden a una discusión entre los mandos militares encargados del destacamento. Otro punto, manifestó, es que casi todos aprueban la política antisubversiva del gobierno de Alberto Fujimori, el cual derrotó a los grupos terroristas Sendero Luminoso y al Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). Sostuvo que la política de Alberto Fujimori tenía una directiva, la cual se basaba en reconocer que el país estaba perdiendo la guerra contra el terrorismo pues las Fuerzas Armadas cometían excesos al no diferenciar "terruco de cholo", por lo tanto se decidió buscar adhesión con la población, es decir, el Ejército Peruano cambió los fusiles por el trabajo de construcción de colegios, puentes y carreteras.
A esto se sumó -dijo- la política del policía inteligente, la cual conoce y captura al terrorista y, en vez de matarlo, lo utiliza como fuente de información. Por su parte, Antonio Salazar, representante de la parte civil en los casos de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta en el juicio contra el ex presidente Alberto Fujimori, sostuvo que durante el primer gobierno de Alberto Fujimori (1990 – 1995), se registraron más de dos mil 500 desaparecidos. Estos datos fueron presentados por la prensa e informes de organismos internacionales, lo cual se considera "prueba de cargo" contra el ex mandatario. "El presidente de la República no hacía nada contra eso", dijo. Asimismo comentó que los propios testigos de la defensa señalan que la actitud de la Policía era distinta a la del Ejército Peruano. Afirmó que la labor de la citada instancia militar no sirvió para nada en la lucha contra el terrorismo ya que fue la Dircote (Dirección contra el Terrorismo), quien capturó al cabecilla senderista Abimael Guzmán y todos los mandos de su cúpula. |