Haga clic en la imagen para ver el tráiler de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal".
A pesar de que han pasado casi 20 años desde su última aventura, Indiana Jones, aunque con canas, mantiene casi todas las particularidades que conforman el carácter que le hizo protagonista de una de las sagas cinematográficas de mayor relumbrón y cuya cuarta entrega se estrena este jueves en todo el mundo.
Ha sido uno de los proyectos más esperados de la industria y, por fin, tras su estreno exclusivo el pasado fin de semana en el Festival de Cine de Cannes, los espectadores podrán reencontrarse con el héroe por excelencia de la década de los 80 en "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal".
La cinta de Steven Spielberg está destinada a conquistar a una nueva generación, ganando aún más en espectacularidad y ofreciendo un sano ejercicio de autoparodia -y de cierta nostalgia-, repleto de guiños para los incondicionales del personaje encarnado por Harrison Ford, de 65 años, que sirven para aliviar la carga de acción con continuos golpes de humor.
El nuevo episodio de la serie de aventuras producida por George Lucas, el verdadero impulsor de que Indiana Jones regrese a las pantallas, sitúa al arqueólogo más intrépido de lo que la realidad e incluso la ficción pudieran haber imaginado en los más recónditos lugares de Perú, en busca de una ciudad hecha de oro a la que devolver uno de sus tesoros, la calavera de cristal que centra la acción de esta nueva gesta de Jones.
Vuelve su inconfundible sombrero, su chaqueta de cuero y su inseparable látigo, pero la Guerra Mundial que anunciaba la tercera parte de la saga, "Indiana Jones y la Última Cruzada" (1989), ha dado paso a la Guerra Fría, por lo que Jones ha de enfrentarse esta vez a los agentes soviéticos que quieren apoderarse de la calavera de cristal y que tienen por líder a la excesiva y calculadora Irina Spalko, interpretada por Cate Blanchet, uno de mayores alicientes de esta entrega.
El tiempo ha pasado para el personaje, y ahora comparte el peso en las complejas escenas de acción, con Mutt Williams, un joven e impulsivo émulo de Marlon Brando que resulta ser el hijo de Marion, la mujer con la que Jones compartió la búsqueda del Arca Perdida en la primera de las películas del personaje, para el que Spielberg ha vuelto a rescatar a Karen Allen después de 19 años.
A este nuevo aliado le da vida Shia LaBeouf, quien se ha convertido en la promesa más sólida de Hollywood gracias al persistente padrinazgo de Spielberg, quien le incluye en todos sus proyectos: "Transformers" y la aún inédita "Eagle eye".
Sólo cambios estrictamente necesarios para una historia con las mismas paradojas y moralejas de siempre y en la que no podían faltar las persecuciones, los precipicios y las plagas de insectos que sortear, ni los traidores y las hordas de enemigos a los que combatir en el largo camino hacia un misterio insondable del imperio maya, dueño de trece calaveras de cristal que, unidas, podían salvar la Tierra, asegura la leyenda.
Indispensables para desentrañar todos estos misterios son los británicos John Hurt, Ray Winstone y Jim Broadbent, quienes también se suman a la trama de "Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal".
Con esta producción, de más de 125 millones de dólares de presupuesto, no se cierra la puerta a una quinta película, tal y como ha anunciado el propio Spielberg si las expectativas de recaudación se ven superadas para el que ha sido un valor seguro para la factoría de Hollywood.