La Brigada de Operaciones Especiales de la Sunat impidió el tráfico ilícito de bienes culturales a través de dos intervenciones, en las que detectó valiosas piezas pertenecientes al Patrimonio de la Nación y lde a Humanidad, que estaban camufladas como equipaje de pasajeros. La primera acción se realizó en las instalaciones del centro de control de las compañías aéreas, ubicado en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, cuando se realizaban las acciones de verificación de rutina a los equipajes con destino a Estados Unidos. Durante los controles en el escáner instalado por la Sunat se detectó que una de las maletas de los pasajeros contenía bultos envueltos en papeles y aluminio, por ello se le calificó con la categoría de "riesgo" y se procedió con la revisión física. En el interior del equipaje, se encontraron cerámicos y textiles que por sus características –diseños y texturas–, pertenecían a las culturas desarrolladas en la costa norte del país durante el período incaico. También se descubrieron maquinas del siglo XVI –monedas de plata acuñada artesanalmente–, monedas coloniales de plata del siglo XVII, un libro evangélico con escrituras en latín y dos tablillas de piedra y arcilla con escrituras cuneiformes. Ante las evidencias, se convocó a los representantes del Instituto Nacional de Cultura (INC), cuyos peritos se encargaron de confirmar la autenticidad de todos los bienes incautados. De esta manera, se determinó que las tablillas de piedra y arcilla, de origen iraquí, se encuentran en la "lista roja" elaborada por el Consejo Internacional de Museos (ICOM), institución que pertenece a la UNESCO, por ello serán devueltas a su país de origen, luego de las coordinaciones respectivas. En la segunda intervención, que se realizó en un terminal de almacenamiento de carga aérea, se descubrieron tres paquetes con ocho muñecas de trapo y tres pequeñas esclavinas –camisas de vestir– pertenecientes a la Cultura Wari, que presentaban irregularidades de embalaje. Luego de elaborar las actas de incautación correspondientes, los bienes fueron entregados a los funcionarios del Instituto Nacional de Cultura (INC), quienes confirmaron que pertenecían al patrimonio cultural de la nación, para su correcta custodia. |