| Andrés Calamaro, rockero y tanguista de acento porteño, asegura, recién iniciada la segunda parte de su gira por España, que es un "verdadero músico y no mucho más que eso", una profesión que le ha llevado a alternar su Buenos Aires natal con Madrid, ciudad en la que actuará el próximo 20 de septiembre. "Soy la suma de mis defectos y la voluntad de disimularlos", explica a Efe el cantante, que hoy cumple 47 años y que cuenta con un enorme trabajo musical a sus espaldas. El último de ellos, "La lengua popular" (2007): un álbum que el argentino todavía necesita escuchar, "para recordar lo bueno que es". Con este trabajo, Calamaro viaja este sábado a Murcia y después seguirán otra media docena de ciudades españolas. |
Compañero de faenas de Ariel Rot en Los Rodríguez -grupo efímero, pero que ha regalado a la memoria musical colectiva temas como "Sin documentos" o "Para no olvidar"- Calamaro confiesa que le gusta contestar a las entrevistas con tranquilidad para expresar "gratitud e ideas claras", por lo que esta vez ha preferido hacerlo por correo electrónico. Más maduro, seguramente, pues el tiempo nunca pasa en balde, el compositor no tiene muy clara la existencia de las musas ni llega a confirmar ciertos lugares comunes, como aquel que relaciona los malos momentos con una mayor y mejor creación artística. "Espero que ambas cosas no tengan que ver, aunque las malas noticias no dependen de nosotros, cuando creemos tenerlo casi todo, toca resistir o luchar. Igualmente, a mí jamás me pasó nada grave ni dramático", explica. Sea como fuere, "el arte, la música o las letras salen de nosotros, de la soledad de nuestro interior interno", comenta el músico, cuya obra quizá más polémica fue "El Salmón", álbum quíntuple compuesto nada más y nada menos que por un centenar de canciones. -EFE- | |
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