Sabemos que nuestro perro siempre será nuestro fiel amigo y ahora también se sabe que está comprobado que terapias con canes disminuye en los ancianos el sentimiento de soledad y aislamiento.
Según investigadores, el simple hecho de acariciar al perro provoca un relajamiento lo que trae consigo una disminución de la presión arterial. Para los ancianos esta terapia es excelente porque con el movimiento del brazo, la mano y otras partes del cuerpo los ayudan a realizar diversos estiramientos durante sus sesiones. Durante la terapia con los perros se observó que rara vez los ancianos sienten dolor sino que incluso realizan conversaciones con estos animales lo cual mejora su memoria porque recuerdan diversas cosas. Entonces recuerde que este tipo de terapia favorece el intercambio afectivo porque damos y recibimos cariño. Las personas que participan en este procedimiento dejan el abandono y su vida recobra ritmo porque están atentos a la llegada de su nuevo amigo que con una sola mirada los hacen sentir vivos. Con ayuda de enbuenasmanos.com |